Diseñado por Studio.st
Online gracias a Bitacoras.com
Martes, 22 de febrero de 2005
Un huérfano debajo me ensucia con baldíos,
es lo último que me acompaña
a desmantelar el otoño.
Con el niño me basta; ya son más que algunas
las precisiones sobre este adiós.
No son tantas las cosas que deben legitimarse;
el barrio, por ejemplo.
Con el dialecto propio
de quien mezcla la calle
y las covachas de naipes.
Yo lo miro muchas veces
para no regatearle a la nostalgia.
Para no defraudar al barrio -ni siquiera de reojo-
todavía guardo un barrendero de juguete,
un plato volador y aquella piedra
con la que derribé al único gorrión de la tarde.
Un recuerdo rechina y otra mariposa espera
en la cornisa despellejada del conventillo.
1995 (Leyendas y poemas)
Por: Victor Marcelo Clementi | viejos poemas | Comentarios (0) | Referencias (0)